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El Blog de Inteligencia Colectiva

Simon, Shirky y la Inteligencia Colectiva

Con tal abundancia de enfoques e interpretaciones, se agradece algo de simplificación. Es la intención de este post. Voy a centrarme en dos teorías que desde mi punto de vista creo que explican, de forma combinada, una buena parte de las ventajas y oportunidades que encierra la Inteligencia Colectiva.

Clay Shirky, con su concepto de “excedente cognitivo”, argumenta por qué tenemos más oferta de contribuciones e ideas para compartir colectivamente, mientras que el gran Herbert Simon ayuda a comprender el lado de la demanda, aportando evidencias de la “racionalidad limitada” que sufren las personas a la hora de tomar decisiones de forma individual y cómo ésta puede mejorar si se complementa con más puntos de vista.

La teoría del “Excedente Cognitivo” de Clay Shirky sostiene que existe un superávit de talento en la sociedad que busca canalizarse colectivamente para fines creativos y sociales. Esto es así por el efecto combinado de: 1) más tiempo libre, 2) sobreabundancia de conocimientos ociosos e infrautilizados, 3) predisposición natural de las personas a crear e interactuar con otras, 4) existencia de una tecnología como Internet que reduce significativamente el coste de publicar y compartir dicho conocimiento.

La gente, según Shirky, siempre ha querido crear y colaborar por motivaciones intrínsecas, simplemente porque le gusta. Esta tendencia natural se ha reforzado al desplomarse los costes de compartir gracias a Internet. Si tienes tiempo libre y un conocimiento con algún valor, ahora cuesta menos compartirlo con otras personas, y eso incrementa las probabilidades de que se disparen procesos de inteligencia colectiva. Hay más “material” disponible para combinar, y también más canales o espacios para facilitar la agregación.

El premio Nobel Herbert Simon, con su potente “Teoría de la Racionalidad Limitada” (“bounded rationality”), sienta las bases para comprender por qué a las personas nos cuesta tanto decidir de forma aislada, o siendo más preciso, las dificultades que tenemos para procesar la información disponible a la hora de tomar decisiones, que no son tan racionales como afirman otras escuelas del pensamiento económico.

Simon indica que la racionalidad individual está acotada por tres dimensiones que imponen restricciones inevitables al tomador de las decisiones: 1) Información disponible: Una persona solo dispone de fuentes limitadas de información, a veces poco fiables, sobre las posibles alternativas y sus consecuencias, 2) Capacidad cognitiva: Los humanos tenemos una capacidad limitada para procesar y evaluar la información disponible (hay quien dice que no estamos preparados para manejar a la vez más de tres variables), 3) Tiempo: Las decisiones se toman dentro de un plazo de tiempo que genera presión, prisa y la necesidad de simplificar. Esas tres condicionantes explican por qué incluso las personas más “racionales” tengan que usar atajos o heurísticas simples, y rebajar sus pretensiones de “maximización”, a la hora de tomar decisiones frente a situaciones complejas.

No me consta que Simon haya enlazado explícitamente su teoría con la Inteligencia Colectiva, pero yo aprecio puntos de conexión notables. Para eso basta con revisar desde el filtro de la IC las tres limitaciones anteriores:

  • Información disponible: Un grupo puede acceder a más fuentes de información y detectar más posibles alternativas de decisión (y medir sus consecuencias) que una persona aislada.
  • Capacidad cognitiva: La “mente colectiva” tiene más capacidad potencial para procesar y evaluar ingentes cantidades de información que una persona a escala individual. Aunque también es cierto que eso será así sólo si elige un adecuado mecanismo de agregación.
  • Tiempo: Aquí es bastante probable que tengamos una limitación. Todo hace suponer que una decisión grupal tiende a tardar más que una individual. Los procesos de deliberación colectiva suelen ser lentos, y eso plantea un problema a considerar.

Como se ha visto, Clay Shirky y Herbert Simon aportan dos perspectivas interesantes, uno desde la oferta y el otro desde la demanda, para seguir profundizando en los procesos de naturaleza colectiva.

Nota: La imagen del post pertenece al album de Ferrous Buller en Flickr.

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